30 enero, 2010

New York, New York

La otra noche Markus, su amigo Mike y yo acabamos en el 7 Oaks (como siempre). En un momento dado sonó la canción Empire State of Mind de Jay-z y Alicia Keys, la cual había escuchado apenas un par de veces sin prestarle mucha atención, pero cuando la escuché allí tengo que reconocer que me cautivó, en gran parte porque me trajo muy buenos recuerdos.

He estado un par de veces en New York, y creo que ha sido la ciudad en la que mejor me lo he pasado. Aunque siempre he vuelto con la sensación de que no podría vivir allí de ninguna manera, cada vez que he estado he vuelto con las pilas recargadas y, sobre todo, con todas las expectativas superadas.


Me encanta la parte del estribillo: concrete jungle where dreams are made of / there's nothing you can't do / Now you're in New York / These streets will make you feel brand new / big lights will inspire you / hear it for New York, New York, New York.

Mientras sonaba la canción y me venían a la memoría todos los buenos recuerdos, pensé "los americanos siguen siendo los amos". Ningún país genera tanta inspiración como ellos, al menos en mí y creo que en otra mucha gente.

29 enero, 2010

Memorias olvidadas


Ordenando favoritos he dado con el blog que mi amigo Fran escribió durante nuestro primer año en Estados Unidos (2007-2008) y me lo he pasado bomba echándole un vistazo a las fotos y recordando tantas cosas que tenía olvidadas. La verdad que recuerdo aquel año con mucho cariño y, aunque en la distancia, todavía me siento muy ligado a los amigos que hice entonces.


En cierta forma tuvo algo de mágico: coincidimos un grupo de personas totalmente diferentes en un sitio completamente nuevo y ello no fue inconveniente para que nos lo pasáramos en grande. Compartimos cientos de cosas: viajes, comidas y cenas, noches jugando al Risk, fiestas, momentos de agobio, sesiones de gimnasio,...

Por desgracia soy un desastre con el tema de las fotos: nunca las hago ni me preocupo de pedírselas a los que las hacen. Me da una pereza increíble, y luego me hace sentir que llevo un pequeño lastre teniendo que mover miles de fotos del disco duro a un DVD, de un DVD a un disco duro externo, de ese disco duro a otro,... Aunque reconozco que reencontrarse al cabo del tiempo con ellas, como me ha pasado hoy, es una pequeña alegría.