Madrid cada día me gusta más, y ya me gusta mucho.
Siempre es curioso conocer la opinión que tus amigos no españoles tienen sobre tu país. En esta ocasión me comentaron que les llama mucho la atención, y les encanta, la facilidad que tenemos los españoles para entablar una conversación con desconocidos (una cajera del supermercado, el recepcionista de un hotel, etc).
Fue muy curioso cuando los llevé al Mercado de San Miguel a tomar un aperitivo: ellos tenían hambre y querían pedir tapas suficientes para comer. Les costó entender que les frenase alegando que aquello era simplemente para engañar el hambre, que la comida vendría después. Alegaban que en sus países (Alemania y República Checa) era impensable algo así, que allí la gente quedaba para comer e iban directamente a ello, por lo que aquella idea de quedar con varios amigos y comer algo ligero casi como una mera excusa para hablar y salir un rato de casa les resultaba muy contradictoria.
Las tapas les encantaron: huevos rotos con jamón, chopitos, tostas, pimientos de padrón, fritura de pescado, pulpo a la gallega,... Por supuesto el buen tiempo (especialmente el sol) les dejó hipnotizados, y destacaron que todo estaba muy limpio y nuevo (imagino que fruto del empeño de Gallardón).
Por contra, la fiesta les pareció cara (pagamos 18€ de entrada y cubatas entre 8 y 10€) y se sorprendieron muchísimo de que hubiera requisitos de vestimenta a la hora de entrar a algunos sitios. Sin embargo, alabaron el hecho de que el alcohol en los cubatas se eche a ojo y generalmente con generosidad, y no con dosis fijas como ocurre en sus países.
Personalmente me lo pasé muy bien, y además tuve la oportunidad de quedar con dos amigos (Rodrigo y Sergio, por orden de aparición) que llevaba bastante tiempo sin ver. "Los guiris" imagino que también, porque ya me han comentado de volver en abril o mayo!
Finalmente, y para evitar que se me pierda por ahí: Sergio (que ya ha dejado de comer pescado y, en consecuencia, es vegetariano oficialmente) me explicó que está haciendo una nueva meditación. Se trata de que cada hora en punto se toma unos segundos para relajarse y repetir para sí mismo el siguiente "mantra":
Que todos los seres sean Felices! Que todos los seres vivan en paz! Que todas las decisiones que tome en este día sean Amorosas, Generosas y Compasivas con todos los seres y que inspiren Amor, Generosidad, Compasión, Consciencia, Inteligencia, Salud,... a todos los Seres!Yo lo he adoptado y desde hoy lo he puesto en práctica, y por supuesto que os animo a todos a probarlo. Es bonito saber que compartes unos segundos de tu vida con otra gente para generar un mensaje de amor y paz como este!